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Cerrajeros Madsan

Cambiar la cerradura o el bombín de una puerta blindada

Cerrajero sustituyendo el bombín de una puerta blindada con cierre multipunto

Primero: cuál de los dos necesitas

Es la pregunta que decide la factura, y mucha gente pide lo caro sin necesitarlo.

Te basta con el bombín si la puerta abre y cierra con normalidad y lo que ha pasado tiene que ver con las llaves: se han perdido, hay copias que no controlas, entras a vivir a un piso que ya estaba habitado, o quieres subir el nivel de seguridad del cilindro.

Necesitas la cerradura completa si falla el mecanismo: la llave gira en vacío, hay que levantar o forzar la puerta para que cierre, los bulones no salen del todo, o la puerta ha sufrido un intento de robo.

En una blindada la diferencia de precio ronda los cien euros, así que merece la pena distinguirlo antes de llamar. Si no lo tienes claro, se resuelve en dos preguntas por teléfono.

Qué tiene de particular una puerta blindada

Tres cosas que encarecen el trabajo frente a una puerta corriente:

El escudo protector. Una pieza de acero que rodea el bombín para que no se pueda agarrar ni extraer. Hay que desmontarlo para llegar al cilindro, y si es de los buenos lleva tornillería antitaladro.

La cerradura suele ser multipunto. No es un pestillo: es una barra que mueve tres o cinco bulones a lo largo del canto. Sustituirla obliga a ajustar los puntos de anclaje contra el marco, y ahí se va el tiempo.

Puede llevar cerradura de gorjas además del bombín. Muchas blindadas de los noventa montan dos: la de llave de gorja —esa llave grande y plana— y el cilindro europeo. Si te han fallado las dos, son dos trabajos.

Si no estás seguro de tener una blindada y no una acorazada, la distinción está en puerta blindada o acorazada: en una acorazada el trabajo y el precio suben otro escalón.

Cambiar el bombín: precio y proceso

Desde 45 € el cilindro estándar; desde 85-90 € uno antibumping y antiextracción de marca, instalado. Veinte minutos.

El proceso, si alguna vez lo miras por dentro: se retira el escudo, se afloja el tornillo pasante del canto de la puerta, se introduce la llave y se gira unos grados para alinear la leva, y el cilindro sale por su lado. El nuevo entra igual.

Es un trabajo que un aficionado con maña puede hacer. Lo que falla casi siempre no es el montaje: es la medida.

La medida, que es donde se equivoca todo el mundo

Un bombín no tiene una longitud: tiene dos, medidas desde el tornillo central hacia cada lado. Un 30/40 no es lo mismo que un 40/30, y montado del revés deja el lado largo hacia fuera.

La regla: el cilindro no debe sobresalir más de 3 mm de la superficie del escudo. Todo lo que asome de más es lo que un alicate de presión puede agarrar para arrancarlo. Un bombín caro mal medido protege menos que uno barato bien medido.

Mide con la puerta abierta, desde el centro del tornillo hasta cada cara, y anota cuál es el lado de fuera.

Cambiar la cerradura completa: precio y proceso

Desde 150 € en una blindada con cerradura multipunto estándar, material y mano de obra. Entre 40 minutos y una hora y media según el modelo y lo bien que esté el marco.

El precio sube si la puerta lleva una cerradura de marca descatalogada y hay que adaptar la caja, o si los bulones han quedado desalineados por un intento de forzamiento y hay que recolocar los cajeados del marco.

Lo que se paga aparte, siempre avisando antes: la cerradura de gorjas si además hay que sustituirla, y el escudo protector si el que hay está dañado o no vale para el cilindro nuevo.

Lo que sí conviene aprovechar

Si vas a abrir la puerta de todos modos, es el momento de subir el cilindro a uno antibumping. El sobrecoste sobre un bombín básico son unos 40 € y cierra el método de apertura más usado, que no deja marca y por eso complica después el parte del seguro.

También es el momento de poner escudo si no lo tienes, o de cambiarlo si el tuyo es de chapa fina. Sin escudo, un cilindro de alta seguridad se defiende bastante peor.

Errores que salen caros

Comprar el bombín por internet sin medir. Es la causa número uno de la segunda visita.

Cambiar solo el bombín cuando el problema es el mecanismo. El cilindro nuevo entra, la llave sigue costando de girar, y has pagado dos veces.

Quedarte sin factura detallada. Si el cambio viene de un robo, el seguro de hogar suele cubrirlo, y sin ese papel no lo tramitan.

Probar la llave con la puerta cerrada. Pruébala abierta y dando todas las vueltas, antes de que el cerrajero se vaya. Un ajuste mal hecho se detecta en ese momento o a las dos de la mañana.

Si quieres que lo veamos, el trabajo entra en cambio de cerradura o en cambio de bombín según el caso, y te decimos cuál es el tuyo antes de tocar la puerta.

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